Soy experta en
Afasia
Afasia
Cuando el lenguaje se ve afectado
¿Qué es?
La afasia es la pérdida parcial o total de la capacidad para utilizar el lenguaje provocado por un daño cerebral sobrevenido. Puede verse afectada tanto la comprensión como la expresión (o ambas), tanto a nivel oral como escrito, dependiendo de la magnitud de la lesión
¿Por qué ocurre?
Causas, síntomas y cómo puedo ayudarte
Mi trabajo consiste en evaluar cada caso de forma individual, identificar las áreas afectadas y diseñar una intervención personalizada que ayude a recuperar la funcionalidad del lenguaje y mejorar tu autonomía en el día a día.
Toda actividad debe ser programada y ajustada a cada caso; todos los ejercicios realizados tienen que responder a objetivos o metas concretas, y se irán moldeando en función de la evolución y las posibles fluctuaciones de cada uno.
Clasificación
8 Tipologías más frecuentes
Los síndromes afásicos se han clasificado tradicionalmente atendiendo a tres dominios lingüísticos fundamentales: la comprensión, la fluencia verbal y la repetición, además de su relación con las distintas áreas cerebrales afectadas.
En la práctica clínica, sin embargo, es poco frecuente encontrar casos “puros”. Las manifestaciones pueden variar en función de la localización y la extensión de la lesión, el tiempo transcurrido desde el daño, la edad y la plasticidad cerebral de cada paciente.
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Aproximadamente el 80 % de los casos de afasia se producen como consecuencia de un Ictus o accidente cerebrovascular.
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En España hay más de 350.000 personas que padecen afasia.
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Apenas un 2 % de la población española es capaz de identificar la palabra “afasia” al ver a una persona que la padece.
Dificultad para hablar y construir frases, con un habla lenta y esforzada. La comprensión está relativamente conservada. La persona sabe lo que quiere decir, pero le cuesta expresarlo.
Lenguaje fluido pero sin sentido. La persona habla con normalidad en ritmo y entonación, pero usa palabras incorrectas o inventadas. La comprensión está alterada y no suele ser consciente de sus errores.
Comprensión y fluencia relativamente conservadas, pero gran dificultad para repetir palabras o frases. Suelen aparecer errores fonológicos (“parafasias”).
La forma más severa. Se afecta tanto la expresión como la comprensión, con un lenguaje muy limitado o inexistente. Suele asociarse a lesiones extensas del hemisferio izquierdo.
Muy similar a la Afasia de Broca, pero con capacidad de repetición preservada. El habla es poco fluida y cuesta iniciar el lenguaje espontáneo.
Parecida a la Afasia de Wernicke, con comprensión muy alterada, lenguaje fluido pero desorganizado, y repetición sorprendentemente preservada.
Compromiso importante de comprensión y expresión, pero repetición preservada. Es una combinación de las transcorticales motora y sensorial.
La forma más leve. La característica principal es la dificultad para encontrar palabras (anomia). El lenguaje es fluido y la comprensión buena, pero la persona se “queda en blanco” al nombrar objetos.
preguntas frecuentes
Resuelvo tus dudas, más habituales
¿La afasia afecta solo al habla?
¿La afasia tiene cura?
La recuperación depende de la causa, la extensión de la lesión, el tiempo transcurrido y la plasticidad cerebral. Con rehabilitación neuropsicológica se pueden lograr grandes mejoras, especialmente cuando se interviene cuanto antes.
¿Todas las personas con afasia tienen los mismos síntomas?
No. Existen diferentes tipos de afasia (Broca, Wernicke, global, anómica, transcortical…), cada una con sus propias características. Por eso es imprescindible una valoración profesional.
¿Cuándo debería buscar ayuda profesional?
Siempre que notes dificultades para hablar, comprender, leer, escribir, o si tras un ictus o traumatismo la comunicación se ha visto afectada. La intervención temprana mejora notablemente la recuperación.
